Una tarea importante como parroquia es hacer posible que hagamos bien lo que llamamos la Iniciación Cristiana. A veces decimos que hay que cuidar la cantera, que si no la cuidamos cualquier grupo u organización se acaba extinguiendo. La Iniciación Cristiana pretende que entre todos, padres y madres y también la comunidad parroquial hagamos posible que estos niños que han sido bautizados puedan decidir que quieren seguir a Jesús en su vida.

Para ello, un primer paso es lo que llamamos el Despertar Religioso. Es decir esos primeros 6 años de la vida, tan importantes, en los que vamos ayudando a nuestr@s hij@s vayan descubriendo a Dios como un Padre Bueno que quiere acompañarnos en nuestra vida. Eso lo hacemos en casa … y también en la parroquia. Por una parte en unos grupos de 5 o 6 familias que mensualmente se reúnen para hablar de su hijos y se acompañan en lo que significa este camino en sus primeros años.

En nuestra parroquia hay varios grupos que empiezan una vez bautizado el hijo y se acompañan mensualmente para superar las dificultades y vivir también la dimensión comunitaria de nuestra fe.